desde el inicio la cosa iba viento en popa...
la alquimia italiana funcionaba a la perfección y los ingredientes se fusionaban sin quejarse y con gestos de placer...los demás integrantes de la nave espacial esperaban pacientemente que el vapor y los aromas subieran hacia lo alto, como si de nubes se tratara.
Las copas iban y venían con su líquido cargamento de sidra y vino que ayudaban a la dulce espera...fue quizás en medio de ese tráfico incesante y al escuchar la extraña palabra que comenzó el juego... ese divertido juego de reemplazar alguna palabra de títulos de libros o películas de cine por la palabra poronga.

